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Entrevista a Odón Elorza.

Será conveniente y necesario que los migrantes vengan, y vengan formados.

Por Ricardo Pérez Zúniga y Wilson Quintero Q. | San Sebastián | Octubre - Noviembre del 2008

SAN SEBASTIÁN, País Vasco.- Los sábados en la noche, la salsa, las rumbas y el vallenato suenan en los bares del área de Gros, al este de la capital guipuzcoana. Bien aliñados, jóvenes latinos bailan al ritmo de las canciones de Rubén Blades y Héctor Lavoe.

Muchos de ellos son nuevos donostiarras. La población inmigrante en la ciudad creció casi 16 por ciento en 2007. El número de extranjeros empadronados pasó de 8 mil 976 a 10 mil 679 en ese año. Apenas representan más de 5 por ciento de los 184 mil 248 habitantes de San Sebastián, pero se hacen sentir poco a poco en las calles de La Bella Easo, una de las ciudades más hermosas y cosmopolitas de la península ibérica.
El cambio no ha pasado desapercibido en el mundo de la cultura. En los primeros encuentros sobre la candiatura a la capitalidad europea de la cultura para 2016, celebrados el 30 de septiembre pasado, Daniel Inerarity propuso como lema 'la ciudad de la diferencia'. "Somos diferentes... la diferencia nos interesa, lo creativo, lo novedoso, lo no homogéneo", señaló el filósofo de la universidad de Zaragoza en su exposición transmitida por radio Casares.

Independientemente de la campaña por la capitalidad cultural de Europa, lo cierto es que San Sebastián se ha ido encontrando en los últimos seis años con personas "diferentes" venidas de otros países. En 2002, los inmigrantes extranjeros representaban sólo 2.2 por ciento del padrón. Ahora, personas de más de 100 nacionalidades distintas viven en la ciudad, entre ellos los ecuatorianos (11,4 por ciento de los extranjeros empadronados) y los colombianos (8.6 por ciento) que los sábados salen a "sacudir la polilla" en los bares de Gros.
 
Pero muy lejos de los calores del trópico, llueve a cántaros en este jueves de inicios de octubre en San Sebastián. El viento helado estruja los árboles del Paseo de la Concha. El mar está embravecido y un cielo negro cubre la ciudad.
Es un momento difícil para los donostiarras, los malos augurios del "septiembre negro" en el sistema financiero global parecen sobrevolar las calles. A diferencia de hace dos años, los anuncios para solicitar camareros, cocineros, han desaparecido de las ventanas de los bares y restaurantes. La demanda laboral se ha estrechado.

En la sala de prensa del ayuntamiento, ajeno al temporal, el Alcalde Odón Elorza se muestra confiado. "Estoy convencido de que la crisis, más tarde o más temprano, pasará y nos enfrentaremos de nuevo a un problema de ofertas de trabajo importantes que no pueden ser satisfechas con personal de aquí", vaticina el primer Edil en etrevista exclusiva con NUEVO EUSKADI.

"Será conveniente y necesario que (las personas migrantes) vengan y vengan formadas, y si no vienen formadas que aquí les aportemos la formación", considera el abogado socialista en un tono amable, sereno.
Alcalde de San Sebastián desde 1991, Elorza asegura que salvo excepciones muy puntuales como en el caso de algunos jóvenes magrebíes y del colectivo de los gitanos rumanos -"que tienen hábitos que nos resultan muy extraños"- la integración se ha ido produciendo sin problemas, con resultados muy positivos.

NUEVO EUSKADI conversó con el Alcalde sobre este y otros temas que atañen a la comunidad migrante. Este es un breve resumen del diálogo:

¿Cómo concibe usted la migración?
Como un fenómeno fruto de una sociedad globalizada en la que muchas personas de todo el mundo, de un mundo en el que las distancias ya son relativas, porque viajar en la mayor parte de los casos, ya no me refiero a las pateras, pero en otros muchos casos viajar en avión o en vehículo es posible. Por tanto vivimos en una sociedad en la que las distancias son mucho más cortas. Vivimos en un mundo en el que todo se conoce al momento, todo nos es más próximo, por la televisión, por los medios de comunicación, por internet. De modo que ya no es tan complicado dar el salto de un continente a otro en búsqueda de la felicidad, en búsqueda de poder desarrollar un proyecto de vida con calidad, con futuro, con expectativas, sin tantas incertidumbres como las que puedan existir en los países de origen. El afán de prosperar, de vivir como viven otros millones de personas, como queda constancia cuando lo ven por televisión, es lo que anima a mucha gente a decir: pues me voy de mi país, emigró de mi país y me voy a España o a otro país europeo o americano o a Estados Unidos para vivir mejor.
Con lo cual, pues es un fenómeno natural, humano, que se ha dado a lo largo de la historia de la humanidad, pero que ahora evidentemente se produce de modo más masivo como consecuencia de los recursos de transporte y también de que el mundo es mucho más pequeño. El mundo se ha comprimido.

¿Qué políticas ha adoptado su Gobierno en materia de migración?
Siempre quedan políticas por hacer, siempre cabe mucho mayor esfuerzo ante un fenómeno que en el caso de la ciudad de San Sebastián es más bien reciente. Es un fenómeno que se ha empezado a notar, que ha empezado a tener peso hace aproximadamente 5 años. Lo que estamos haciendo son políticas, primero de formación de empleo con cursos, con orientación desde nuestro departamentos de la Sociedad Municipal de Fomento. En paralelo también educadores de calle, educadores para prevenir conflictos de integración en la ciudad, conflictos que se pueden derivar de una falta de adaptación a determinadas constumbres o hábitos sociales.
En tercer lugar ayudar a lo que es la incorporación de los hijos más pequeños y de los jóvenes de esas familias al sistema educativo para que nadie quede desescolarizado.
En cuarto lugar poner a disposición de las personas que vienen los servicios básicos de bienestar social, de sanidad, de ayuda, digamos de prestaciones básicas a los que vienen.
Y en quinto lugar, cuando tienen las condiciones, ya llevan aquí algunos pocos años, pues poder optar incluso a una vivienda como cualquier ciudadano, ciudadana originaria.
Evidentemente, todo eso requiere un tiempo para que las medidas que se están aplicando adquieran la dimensión suficiente para que lleguen a todo el mundo.
Y luego también en sexto lugar, se me olvidaba, abrir espacios de interrelación con los representantes de las personas que han venido de otros países, bien de la cultura latinoamericana o bien de centro-Europa o de centro-África, abrir espacios de comunicación tratando que se asocien entre ellos y designen interlocutores. Por que muchas las reivindicaciones se canalizan mucho mejor con interlocutores, que no de otras maneras más desestructuradas, más asamblearias; en ese sentido es bueno que los colectivos se organicen en colectivos, en asociaciones.

¿El Gobierno local fomenta la creación de estas asociaciones?
Sí, y además da ayudas con locales. También lo ha hecho la Diputación Foral. Y luego mediante reuniones, de modo de que vean que  efectivamente una vez de que tienen interlocutores, sirven para algo.

¿Qué resultados han dado estas políticas hasta ahora?
Yo creo se están dando, salvo con casos concretos, muy concretos bien de colectivos de gente muy joven que vienen aquí a la ciudad no precisamente a trabajar, sino que son personas jóvenes, digamos conflictivas, sectores muy concretos como gente magrebí, o colectivos que tienen unos hábitos que nos resultan muy extraños como son lo que se denomina como los gitanos rumanos. Con esas excepciones, no se están produciendo situaciones de confrontación, de rechazo o de xenofobia por parte de la población local hacia las nuevas personas que vienen a la ciudad. Por ello entiendo que se está dando una integración progresiva, una incorporación con naturalidad a lo que es el espíritu del alma de la ciudad.
Yo no veo en este momento situaciones de alarma.        

¿Ustedes están esperando la llegada de más gente?
En la ciudad hay trabajos, funciones y labores que se están desarrollando fundamentalmente por personas venidas de otros países. Cierto, había un espacio, un campo de trabajo que no se estaba cubriendo por los naturales, bien porque no les gustaba ese tipo de trabajos o porque no se sentían preparados o simplemente porque no había suficiente volumen o mano de obra. De modo que aquí han habido personas que han venido y han encontrado trabajo porque había una oferta, una oferta real. En estos momentos, esa oferta de trabajo en el camo de la atención social, en el campo de la hostelería, de la construcción, evidentemente se ha restringido    
ese espacio de trabajo, ese campo laboral se ha reducido como consecuencia de la crisis, y no hay en este momento una oferta pendiente como la hubo simplemente hace un año o dos, cuando podías ver en muchos portales y en muchas puertas de bares y restaurantes demanda de camareros, de servicios de cocina. Hubo aquí, yo recuerdo hace dos veranos que era tremendo. Se rifaban al personal y el personal lógicamente cambiaba de restaurante de tienda, se pasaba de la de aquí a la de la acera de enfrente porque le pagaban más.
Eso evidentemente ahora no pasa por la situación de crisis, que es una situación generalizada, pero yo estoy convencido de que la crisis, más tarde o más temprano, pasará y nos enfrentaremos de nuevo a un problema de ofertas de trabajo importantes que no pueden ser satisfechas con personal de aquí, y sea conveniente y necesario que vengan y vengan formadas, y si no vienen formadas que aquí les aportemos la formación para que el trabajo sea un trabajo digamos de servicios básicos o sean trabajos de más nivel porque también muchas personas que han venido de otros países están ocupando posiciones y puestos de trabajo a niveles técnicos y directivos.

¿Qué opinión le merece la llamada directiva del retorno?
Es una directiva evidentemente polémica. Una directiva forzada por las circunstancias de crisis que ha llegado a todo Europa y a este país también. Y yo creo que es una normativa que obedece realmente a una coyuntura concreta y que también tiene algo de movimiento a la defensiva de la presión social de ciudadanía española y de partidos y fuerzas de la derecha. Yo creo que es una medida que el Gobierno ha considerado necesaria, aunque no la haya acordado ni con mucha gana ni con mucho convencimiento.

Desde su punto de vista ¿es la única manera de enfrentar el fenómeno de la migración?
Lo que pasa es que también es verdad que el fenómeno de la migración siempre tiene que tener un cierto control. Es importante en cada momento tener la capacidad -que no será fácil- de adecuar la oferta a la demanda, de establecer convenios en origen con países, de regular la entrada adecuadamente para que no se produzcan luego bolsas de desempleados o bolsas de personas que llegan y que pueden ser explotadas o que vienen sin contrato de trabajo, y que se puede producir una cierta inflación de personas en paro que no tienen siquiera derecho a subsidio de desempleo. Entonces, evidentemente si se puede, si es posible una cierta regulación control, que vaya equilibrando la oferta y la demanda; esto es, qué trabajos puedo ofrecer, cuánta gente puede venir. Eso sería bueno para evitar luego tensiones y para evitar situaciones que al final acaben en cambios de normativa, en decretos que produzcan desilusión humana de mucha gente.
Dejar abiertas todas las puertas en cualquier momento en cualquier caso no es una buena solución no solamente por el efecto llamada, sino porque siempre es bueno tener una cierta regulación y no generar, por tanto, expectativas falsas a muchas personas.

Odón Elorza, Alcalde de San Sebastián.

En la mente de Elorza

Euskadi: "Mi País"
Donostia: "Yo siempre digo San Sebastián...mi espacio vital".
Migración: "Solidaridad"
Centros de Internamiento para Extranjeros: "Conflicto"
Marruecos: "Diplomacia"
África: "Pobreza"
Juan José Ibarretxe: "Fíjese que en este momento no sale un palabra... pues nacionalista".
Patxi López: "Alternativa"

Las frases
Sobre la campaña por la capital cultural de Europa
"(Los migrantes pueden aportar) su visión de lo que debe ser la cultura desde su propio origen, desde su propia formación cultural allá donde la hayan adquirido y sea esta formación del nivel que sea".
Las ciudades rivales más fuertes
"Valencia, Zaragoza y Córdoba".
Sobre la autonomía de Euskadi
"El País Vasco necesita gestionar mejor su autonomía. El País Vasco necesita acabar con el terrorismo para que la autonomía sea una autonomía que produzca más efectos en la vida de las personas, sea una autonomía de más calidad".
Las Cifras

35 mil 786
Población extranjera en Gipuzkoa (2008)
52% hombres
48% mujeres

Principales nacionalidades de extranjeros empadronados en Guipuzkoa:
- Portugal (11.6 %)
- Rumania (10%)
- Marruecos (8.8%)
- Ecuador (8.3%)
- Colombia (7.1%)

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